
Ciudad de Panamá, 17 de marzo de 2025
La Secretaría Ejecutiva del Consejo de Ministros de Hacienda o Finanzas de Centroamérica, Panamá y República Dominicana (SECOSEFIN) y la Oficina de las Naciones Unidas para la Reducción del Riesgo de Desastres (UNDRR) sostuvieron una reunión estratégica para fortalecer las políticas de financiamiento destinadas a la reducción del riesgo de desastres en la región.
El encuentro contó con la participación de Federico Rivera, Secretario Ejecutivo de COSEFIN; Nahuel Arenas, Jefe de la Oficina Regional de UNDRR; y Luis Bonilla, Oficial de Asuntos Económicos de UNDRR. Durante la reunión, se abordaron temas clave relacionados con la gestión de riesgos, el impacto económico de los desastres y la necesidad de integrar estos temas en las políticas fiscales y de inversión pública.
Desafíos y prioridades
Los representantes coincidieron en la urgencia de adoptar un enfoque preventivo, ya que las pérdidas económicas por desastres en Centroamérica ascienden a USD$5,000 millones anuales. En América Latina, la cifra se eleva a USD$58,000 millones, lo que impacta significativamente el crecimiento económico de la región.
“Reducir el riesgo de desastres no debe verse como un gasto, sino como una inversión que protege la estabilidad fiscal de nuestros países”, afirmó Federico Rivera, destacando la necesidad de financiamiento anticipatorio en lugar de depender de reconstrucción posterior a los desastres.
Por su parte, Nahuel Arenas resaltó la importancia de incluir este tema en la agenda de los Ministerios de Finanzas: “Nuestra meta es que cada inversión pública y privada esté debidamente informada ante los posibles riesgos, evitando la reconstrucción constante y promoviendo la resiliencia económica”.
Compromiso con el desarrollo resiliente
Esta reunión marca un paso clave en la consolidación de un enfoque integral para la gestión del riesgo de desastres en la región. La colaboración entre COSEFIN y UNDRR reafirma el compromiso de impulsar políticas que protejan la estabilidad económica y social, garantizando que las inversiones públicas y privadas consideren el impacto de los desastres y promuevan un desarrollo sostenible.
El diálogo entre ambas instituciones continuará en los próximos meses, con la meta de fortalecer las capacidades de los países de la región en la prevención y mitigación de riesgos. A través de este esfuerzo conjunto, se busca no solo reducir las pérdidas económicas por desastres, sino también fomentar un crecimiento más seguro y sostenible para Centroamérica.




